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+ Mons Robert Francis Prevost O.S.A.




Santa María Catedral

UBICACIÓN GEOGRÁFICA

Limita por el Norte con las calles Lora y Cordero y Vicente de la Vega;  por el Sur, con la Avenida Bolognesi y la calle Tarata;  por el Este, con la Calle Miguel Grau y la Avenida Saenz Peña y por el Oeste con la calle Juan Cuglievan.  Tiene una población aproximada de….

 

HISTORIA

La Parroquia es tan antigua como Chiclayo  mismo.  Ha crecido junto con la ciudad.  Desde sus inicios hasta principios de nuestra era republicana los RR.PP. franciscanos regentaron la Parroquia “Santa María” de Chiclayo y su convento, ubicado en la antigua calle de “San José”, que funcionó hasta 1826 en que, de acuerdo con el art. 7 de la Ley del 28 de setiembre del mismo año, quedaron suprimidos todos los conventos religiosos que no tuvieran mas de 6 frailes.  Retirados los franciscanos de Chiclayo, a raíz de dicha Ley, la Parroquia “Santa María” de Chiclayo pasó a ser dirigida por sacerdotes diocesanos.

Con la explosión demográfica, producto de la imaginación acontecida a través de las últimas décadas, se hizo necesaria una adecuada racionalización e indispensable la creación de nuevas parroquias.

 

LAS IGLESIAS DE LA PARROQUIA

 

LA MATRIZ

Desde los primeros años de la fundación de Chiclayo, durante el gobierno del marqués don Andrés Hurtado de Mendoza (1560), se comienza a edificar la Iglesia de Santa María de los Valles de Chiclayo, bajo la advocación de la Inmaculada Concepción.  Los naturales se agruparon para darle vida a un nuevo poblado de origen  mochica, y donan a los PP: Franciscanos, establecidos en esos parajes, el terreno necesario para levantar la Iglesia católica a la derecha del convento de la referida comunidad religiosa, contribuyendo los indígenas de esas parcialidades de Cinto y Collique con su trabajo en dicha erección, reemplazando la “ramada” provisional donde se oficiaba la santa Misa y se enseñaba, la doctrina cristiana.  La mencionada Iglesia “Santa María” de Chiclayo, que comienza a construirse probablemente en 1580 prestó sus servicios al culto católico por cerca de cuatro siglos.  El edificio del viejo convento franciscano de Chiclayo fue demolido para ensanchar el jirón San José, quedando tan sólo en la actualidad el segundo claustro de aquella casa de religiosos, declarado monumento histórico de la ciudad y actualmente en restauración.

 

LA CATEDRAL

La Iglesia “Santa María” – Catedral, sede de la Diócesis comenzó a construirse en febrero de 1869.

A fines de diciembre de 1868 el entonces Presidente de la República, emite la Resolución Suprema que se relaciona con la edificación de la Iglesia y cuyo tenor es el siguiente:  “Nómbrese una comisión de los ingenieros don Mario Alleón y don Guillermo Tonwsend, para que inmediatamente procedan a levantar el plano y formar el correspondiente presupuesto para la construcción de una Iglesia en la ciudad de Chiclayo,. Debiendo encargarse de la dirección de las obras el ingeniero Tonwsend, luego que se apruebe por el gobierno el plano y presupuesto de la mencionada obra.  Para la seguridad y buen orden en la contabilidad y en los trabajos, se nombrará tesorero de los fondos que deberán invertirse, a don Manuel Maradiegue e interventor a don Pablo Arbulú, los mismos que igualmente deben inspeccionar los trabajos.  Expídase la orden respectiva al Ministerio de Hacienda para que remita la suma de cuatro mil pesos a disposición del referido tesorero a fin de atender a los primeros gastos y al acopio de los materiales.  Dése las instrucciones convenientes al ingeniero Alleón acerca de los estudios de las líneas férreas y demás que deben planificarse en las provincias de Chiclayo y Lambayeque.

Aprobados por el Gobierno los planos y presupuestos respectivos, el Subprefecto de Chiclayo convocó a una reunión en el local del Concejo Municipal, para acordar el lugar más apropiado donde levantar la nueva iglesia.  Ya los planos se hallaban en poder del Ing. Tonwsend, encargado de dirigir los trabajos de la mencionada obra.  En la citada Junta a la que asistieron, además de las autoridades locales, más de 500 chiclayanos, el Jefe del batallón Ancash y tropas del mismo que se encontraban acantonadas en Chiclayo, se acordó, después de cerca de dos horas de discusiones, que la Iglesia debería erigirse frente al parque principal de la ciudad, por ser ese lugar el más  aparente, cualquiera que fuera el punto de vista por donde se le tome;  que el conjunto quedaría regularizado y no defectuoso;  que dicho sitio es un punto céntrico de la ciudad, y por lo mismo, en ningún otro sitio debe construirse dicho Templo, quedando la fachada de ese mismo hacia la parte oriental del parque principal.

Inmediatamente después de terminada la reunión en el local del Cabildo chiclayano, las autoridades, notables y público en general, siendo las 11.30 a.m., se dirigieron al sitio ubicado para la construcción del mencionado Templo, en el parque principal, a pocos metros de la casa municipal.  Las autoridades políticas, que estuvieron presentes en este acto, pusieron en posesión del área de terreno de propiedad municipal al sr. Director de la obra, don Guillermo Tonwsend.  El presbítero de la Iglesia matriz o de “Santa María” de Chiclayo, P. Manuel Vargas Machuca, natural de Piura, fue quien llevó a cabo la ceremonia de colocación de la primera piedra en la zanja que se abrió, momentos antes del acto, en la parte fronteriza del edificio que se iba a levantar, el 13 de febrero de 1869.

Tres días después de estos actos se dio comienzo a los trabajos de cimentación del templo, que quedaron terminados 40 días después en toda el área que abarcaría dicha construcción.  Los cimientos se hicieron a base de piedra azul y umbraladura de algarrobo;  la cal, yeso y arena sirvió para hacer la mezcla y ajustar la piedra de los cimientos, puesto que por entonces no se conocía el cemento.

Por espacio de 18 meses continuó la construcción del citado Templo.  Después de esto, la obra quedó paralizada por falta de fondos, se había levantado hasta el segundo cuerpo de las torres, las paredes y sus gruesas columnas quedaron casi terminadas, la media naranja todavía no concluida, como el piso y revestimientos del templo que quedaron inconclusos.

La referida obra quedó paralizada por muchos años.  El reloj público colocado en el segundo cuerpo de la torre derecha del templo fue adquirido por óbolo popular e instalado en el año 1886.

Después de 55 años de haberse paralizado los trabajos de construcción del mencionado templo las autoridades departamentales se dirigieron a los señores representantes al Congreso por nuestro departamento allá por el año 1925, solicitándoles se interesaran con el gobierno de aquella época, a fin de que se designara una partida de dinero en el Presupuesto de la República, que sirviera para reanudar los trabajo de la citada iglesia.  También se instaló Comités de damas chiclayanas, que con el nombre de Pro-Templo debían realizar actividades y conseguir donativos, con los que se reunió buena cantidad de dinero.  Los representantes al Congreso por el Departamento también consiguieron del gobierno del sr. Augusto B, Leguía una partida de dinero para incrementar los fondos ya recaudados por el aludido Comité de damas que fue nombrado por el Excmo. Obispo de la Diócesis de Trujillo, Mons. García Irigoyen. El pueblo chiclayano contribuyó en gran parte, colaborando con el Comité ya referido, doblando su óbolo para que fuera una realidad la conclusión de la iglesia.  La Municipalidad de Chiclayo asignó en su presupuesto una subvención anual, a fin de que se cristalizara el sueño de los chiclayanos.

Las obras de continuación del templo, que iniciara el gobierno del Crl. Balta en 1860, se reanudaron el 3 de febrero de 1928 y siguieron ininterrumpidamente hasta su culminación.  Fue consagrada el 7 de diciembre 1959.

La Catedral tiene la majestad de los grandes monumentos de la fe católica.  Al penetrar a ese recinto donde se congregan fieles católicos y mirar sus hermosas columnas, su coro, sus bóvedas y sus 3 naves anchas y elevadas, su revestimiento, su piso elegante, su primoroso Altar Mayor, su frontis y sus 2 fastuosas torres, desde donde se domina a la “ciudad heroica” se siente una grata impresión.  Tiene su frontis tres puertas elegantes de cedro y 4 más que dan a las calles Elías Aguirre, 7 de Enero y San José.  Entre las dos torres se ha colocado una preciosa efigie de la Santa Patrona de Chiclayo, de la Diócesis y de la Catedra, la Inmaculada Concepción.